Conversores
Convertir SVG a PNG
Rasteriza un SVG al tamaño que quieras, con fondo transparente o del color que elijas.
Qué es y para qué sirve
Un SVG no es una imagen en el sentido habitual: no guarda píxeles, sino instrucciones de dibujo. Dentro hay líneas, curvas y rellenos descritos con coordenadas, y un lienzo llamado viewBox que fija el sistema de referencia. Por eso un SVG se ve nítido a cualquier tamaño, y por eso mismo no tiene una resolución propia: se dibuja al vuelo, cada vez, al tamaño que haga falta.
Convertirlo a PNG es rasterizarlo: fijar un tamaño concreto y calcular, de una vez, el color de cada píxel. Se pierde la capacidad de escalar sin perder calidad, pero se gana compatibilidad. Hace falta cuando el destino no entiende SVG o no te fías de que lo dibuje igual: redes sociales, plantillas de correo, presentaciones, documentos de Word, marketplaces, iconos de aplicación o cualquier sitio que pida un archivo con medidas fijas.
Esta herramienta parte del lienzo del propio SVG: lee su viewBox o sus atributos de tamaño y propone exactamente esas medidas, así que la conversión no recorta ni deforma nada. A partir de ahí puedes multiplicar el tamaño para conseguir un PNG de más resolución, porque al rasterizar desde el vector no hay pérdida: el dibujo se recalcula, no se amplía. El fondo sale transparente, como en el SVG, salvo que pidas uno.
Casos de uso
- Subir un logotipo a una plataforma que solo acepta PNG o JPG.
- Sacar un icono en varios tamaños (32, 64, 128, 512 px) desde un único archivo vectorial.
- Pegar un gráfico en una presentación, un documento o un correo sin que se descoloque.
- Preparar una imagen para redes sociales, donde el SVG no está admitido.
- Generar la versión en mapa de bits de una ilustración para una miniatura o una vista previa.
- Convertir un icono descargado de una librería para usarlo en una aplicación móvil.
- Poner fondo blanco a un logotipo transparente antes de imprimirlo o enviarlo.
Cómo se usa
- Arrastra el archivo .svg, pégalo con Ctrl+V o pega directamente su código.
- Comprueba el tamaño detectado: es el del propio SVG, según su viewBox o sus atributos.
- Cambia el ancho o el alto si quieres otra resolución, o pulsa ×2, ×4 u ×8.
- Elige el fondo: transparente, blanco, negro o un color concreto.
- Descarga el PNG.
Qué incluye Convertir SVG a PNG
- Respeta el lienzo del SVG: el PNG sale con su mismo encuadre y su misma proporción.
- Detecta el tamaño por los atributos width y height o, si no los trae, por el viewBox.
- Cualquier resolución hasta 8000 px de lado, con la proporción bloqueada o libre.
- Multiplicadores rápidos ×1, ×2, ×4 y ×8 sobre el tamaño original.
- Fondo transparente por defecto, o blanco, negro o el color que elijas.
- Admite archivo, pegado desde el portapapeles y código pegado a mano.
- Vista previa sobre damero para ver de verdad qué queda transparente.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué tamaño tendrá el PNG?
- Por defecto, el mismo que declara el SVG: sus atributos width y height si los tiene, o las medidas de su viewBox si no. Ese es el lienzo original, así que el PNG conserva el encuadre exacto. Desde ahí puedes subir la resolución todo lo que quieras.
- ¿Se pierde calidad al ampliar?
- No, y esa es la gracia. No se está estirando una imagen: se vuelve a dibujar el vector al tamaño nuevo, así que un PNG a ×8 es igual de nítido que el original, solo que con ocho veces más píxeles. Lo que ya no se puede es ampliar el PNG resultante sin que se pixele.
- ¿Por qué mi PNG sale con fondo transparente?
- Porque los SVG casi nunca declaran un fondo: solo dibujan la figura, y el resto del lienzo queda vacío. El PNG hereda eso mismo. Si lo vas a usar en un sitio con fondo oscuro o lo vas a imprimir, elige blanco o el color que corresponda.
- ¿Qué pasa si el SVG usa una tipografía?
- El texto se dibuja con las fuentes que tenga instaladas tu equipo. Si el SVG pide una tipografía que no tienes, el navegador la sustituye por otra y el resultado no será idéntico al original. Para evitarlo, convierte el texto a trazados en tu programa de diseño antes de exportar el SVG.
- ¿Y si el SVG enlaza imágenes de fuera?
- No funcionará. Por seguridad, el navegador no permite exportar un lienzo en el que se ha dibujado contenido de otro dominio, así que la conversión falla y te avisa. La solución es incrustar esas imágenes dentro del propio SVG antes de convertirlo.
- ¿Se sube mi archivo a algún servidor?
- No. El SVG se lee y se dibuja dentro de tu navegador, con las mismas capacidades que usa para pintar cualquier página. El archivo no sale de tu equipo.
- ¿Puedo hacer el camino contrario, de PNG a SVG?
- No con esta herramienta, y conviene saber por qué: pasar de píxeles a vectores no es una conversión, es una reconstrucción aproximada (se llama vectorización) y el resultado rara vez coincide con el original. Son procesos muy distintos.
- ¿Cuándo conviene quedarse en SVG?
- Siempre que el destino lo admita: en una web, un SVG suele pesar menos, se ve perfecto en pantallas de alta densidad y se puede recolorear con CSS. Pasa a PNG solo cuando te lo exijan o cuando necesites un archivo con medidas fijas.
Privacidad
Convertir SVG a PNG funciona íntegramente en tu navegador. No hay servidor detrás: los datos que introduces no se envían a ninguna parte y desaparecen al cerrar la pestaña.