Red y sistema
Cuál es mi IP
Tu IP pública, IPv4 e IPv6, y la ficha completa de lo que tu conexión cuenta de ti sin que se lo pidas.
Qué es y para qué sirve
Una dirección IP es el número que identifica a tu conexión dentro de internet. Funciona como un remite: cada vez que pides una página, tu petición viaja con esa dirección para que la respuesta sepa volver. Sin ella no habría conversación posible, así que no es un dato opcional ni algo que se pueda ocultar sin más: es el mínimo imprescindible para que la red funcione.
Conviene distinguir dos direcciones distintas, porque se confunden a todas horas. La privada, del tipo 192.168.1.34, te la da tu router y solo existe dentro de tu casa o tu oficina: sirve para que el router sepa a cuál de tus aparatos le corresponde cada respuesta. La pública es la que tu operador asigna a tu línea y la única que ven las webs; normalmente la comparten todos los dispositivos de la misma red, que salen a internet detrás de ella.
Lo llamativo es que tu navegador no conoce tu IP pública. Sabe la hora de tu sistema, tu idioma, tu pantalla y tu tarjeta gráfica, pero no la dirección con la que sale a la calle, porque esa se la pone la red por el camino y solo la ve quien está al otro lado. Por eso cualquier página que te diga tu IP tiene que preguntársela a un servidor: es literalmente el servidor quien te dice cómo te ve. Esta herramienta lo hace preguntando a varios servicios públicos a la vez y enseñando cuál ha dicho qué, en vez de fiarse de uno solo.
A partir de ahí se puede deducir bastante más que un número. La dirección pertenece a un bloque registrado a nombre de un operador, y eso revela quién te da servicio y a qué red pertenece. Ese bloque suele estar asociado a una zona geográfica, lo que permite situarte con una precisión que va del país (casi siempre acertada) a la ciudad (a menudo la equivocada). Y algunas bases de datos saben además si esa dirección es de una línea doméstica, de una red móvil, de un centro de datos o de una VPN. Junto a todo eso, esta página reúne lo que tu propio navegador cuenta de ti sin que se lo pidan: tu red local, tu equipo, tu pantalla, tu zona horaria y hasta una huella que te distingue sin necesidad de cookies.
Casos de uso
- Dar tu IP a quien la necesita para dejarte entrar: un administrador que abre el acceso a un panel, un servidor de juego, una VPN de empresa o una lista blanca.
- Comprobar que tu VPN funciona de verdad: si sigues viendo tu ciudad y tu operador, no está protegiendo nada.
- Ver si tu conexión ya tiene IPv6 o sigue saliendo solo por IPv4.
- Averiguar si tu operador te ha puesto detrás de un CGNAT, lo que explica que no puedas abrir puertos ni montar un servidor en casa.
- Saber por qué una web te sale en otro idioma o te bloquea: casi siempre es porque tu IP parece de otro país.
- Comprobar si tu IP es fija o cambia, apuntándola y volviendo días después.
- Diagnosticar una conexión lenta separando dos cosas distintas: la latencia hasta el servidor más cercano y el ancho de banda de tu línea.
- Ver de un vistazo cuánto puede saber de ti cualquier web que visites, sin permisos y sin que se note.
Cómo se usa
- Abre la página: la consulta se lanza sola y en un segundo tienes arriba tu IPv4 y tu IPv6.
- Copia la dirección con el botón de al lado si se la tienes que pasar a alguien.
- Mira la ficha «Qué encaja y qué no»: cruza lo que dice tu IP con lo que dice tu equipo y avisa de VPN, proxy o desajustes de zona horaria.
- Baja por las secciones para ver el operador, la ubicación aproximada, tu red local, tu dispositivo y tu navegador.
- Consulta la tabla del final para saber qué servicio ha aportado cada dato y qué IP ha visto cada uno.
- Copia el informe entero o descárgalo en JSON si lo necesitas para un aviso de incidencia o un ticket de soporte.
Qué incluye Cuál es mi IP
- IPv4 e IPv6 a la vez, cada una por su propia consulta, para saber si tu conexión tiene las dos.
- Diez fuentes públicas consultadas en paralelo y contrastadas, en lugar de una sola: si una cae o se equivoca, se nota.
- Cada dato lleva escrito de qué servicio ha salido, y una tabla final documenta qué aporta cada uno y qué límites tiene.
- Operador, organización, ASN, dominio de red y nombre de máquina por DNS inverso.
- Ubicación aproximada con país, región, ciudad, código postal, coordenadas y el margen de error que el propio servicio reconoce.
- Detección de VPN, proxy, nodo de Tor, centro de datos y red móvil.
- Contraste entre la zona horaria de tu sistema y la de tu IP, que es la señal que delata una VPN mal configurada.
- Tu IP local dentro de la red, deducida por WebRTC y sin usar ningún servidor externo.
- Centro de datos que atiende tu conexión, versión de TLS, versión de HTTP y latencia medida en varios intentos.
- Ficha completa del equipo: procesador, memoria, batería, pantalla, densidad, gama de color, idiomas, zona horaria y tarjeta gráfica.
- Huella de canvas y de WebGL calculadas en tu navegador, para ver hasta qué punto se te puede reconocer sin cookies.
- Informe completo copiable en texto o descargable en JSON.
Preguntas frecuentes
- ¿De dónde salen estos datos?
- La IP pública y todo lo que se deduce de ella vienen de servicios públicos y gratuitos que se consultan desde tu navegador: ipify para la dirección en IPv4 y en IPv6, ipwho.is para la ficha de operador y ubicación, ipquery.io para las señales de VPN y proxy, ipinfo.io para el DNS inverso, el diagnóstico abierto de Cloudflare en 1.1.1.1 para la ruta y el cifrado, FreeIPAPI para moneda e idiomas, GeoJS para el margen de precisión, DB-IP y country.is como contraste. Cada valor de la página lleva escrito de cuál ha salido, y al final hay una tabla con todos. El resto —red local, dispositivo, pantalla, hora y huella— lo calcula tu navegador y no se envía a ninguna parte.
- ¿Por qué hace falta preguntar fuera si el resto del sitio no lo hace?
- Porque tu IP pública es el único dato de esta página que tu navegador no tiene. Se la asigna la red por el camino y solo la ve el servidor que está al otro lado, así que cualquier herramienta que te la diga, sin excepción, se la ha preguntado a alguien. Lo que sí se puede elegir es cómo: aquí se pregunta a varios servicios a la vez, se dice cuáles son y las peticiones van sin referente, de modo que ninguno sabe desde qué página se le consulta.
- ¿Pueden saber mi dirección exacta con mi IP?
- No. La geolocalización por IP funciona por bloques: sitúa la red de tu operador, no tu casa. Acierta el país casi siempre, la provincia bastante, y la ciudad regular; es normal que te salga la capital, la sede del operador o un municipio a treinta kilómetros. De hecho verás que aquí las distintas fuentes proponen ciudades diferentes, y eso es exactamente la prueba de lo poco fina que es. Quien sí puede relacionar una IP con un domicilio concreto es tu operador, y solo entrega ese dato ante una orden judicial.
- ¿Es peligroso que alguien sepa mi IP?
- Por sí sola, poco. Tu IP la recibe cada web que visitas, cada servidor de correo y cada partida en línea: es información que circula por diseño. Sirve para situarte a grandes rasgos y para intentar molestarte saturando tu conexión, algo que hoy filtra el propio operador. No sirve para entrar en tu ordenador: eso necesitaría además un servicio abierto y vulnerable en tu red, que es justamente lo que evita el router al no dejar entrar conexiones que nadie ha pedido.
- ¿Por qué me cambia la IP?
- Porque la mayoría de conexiones domésticas usan direcciones dinámicas: el operador te presta una del montón y te la puede cambiar al reiniciar el router, al caerse la línea o sin motivo aparente. Una IP fija se contrata aparte y suele costar dinero, porque hay muchas menos direcciones IPv4 que clientes. Si tu IP cambia sola, es lo normal y no indica ningún problema.
- ¿Qué diferencia hay entre mi IP pública y mi IP local?
- La local, del estilo 192.168.1.34 o 10.0.0.5, la reparte tu router entre los aparatos de casa y no existe fuera de ella: hay millones de redes usando esos mismos números. La pública es la de tu línea, la única que ven las webs, y normalmente la comparten a la vez el móvil, el ordenador y la televisión, porque el router traduce entre ambos mundos. Si vas a abrir un puerto o a conectarte a un aparato de tu casa desde fuera, necesitas las dos.
- ¿Por qué mi IP local sale oculta o como un nombre acabado en .local?
- Es una defensa deliberada del navegador. La IP local se puede deducir de WebRTC, la tecnología de las videollamadas, y durante años se usó para rastrear a la gente y para saber cuántos equipos había en una red. Desde 2020 los navegadores la sustituyen por un nombre aleatorio terminado en .local, que sigue sirviendo para las videollamadas pero no dice nada útil a la web. Si te sale así, es buena señal.
- ¿Qué es el ASN que aparece en la ficha?
- Un sistema autónomo es un conjunto de redes gestionadas por una misma entidad —un operador, una universidad, una gran empresa— con una política de rutas propia. Su número, del tipo AS15704, es el identificador real de quién te da conexión, más fiable que el nombre comercial: una misma marca puede usar varios ASN y una operadora pequeña puede ir por el de otra mayor. Es el dato que se mira para saber de verdad por dónde sales a internet.
- ¿Por qué no tengo IPv6?
- Porque las direcciones IPv4 se agotaron y IPv6 es su sustituto, pero el cambio lleva veinte años a medias. Que solo tengas IPv4 depende de tu operador, de tu router y a veces de que esté desactivado en su configuración. No es un problema para el día a día: casi todo internet sigue siendo accesible por IPv4. Con IPv6 sueles ganar conexiones más directas, sin la traducción intermedia que a veces complica los juegos en línea y las descargas entre pares.
- Tengo una VPN activa, ¿por qué no la detecta?
- Porque detectar una VPN es una conjetura, no una comprobación. Se basa en listas de rangos conocidos de proveedores, y una VPN pequeña, reciente o montada por ti en un servidor propio no está en ellas. Fíjate mejor en las otras pistas: si tu IP aparece en otra ciudad, si el operador ya no es el tuyo, si la dirección es de un centro de datos o si tu zona horaria no coincide con la de la IP. Esa última es la que más veces delata una VPN, porque casi nadie cambia la hora del sistema al conectarla.
- ¿Qué es la huella del navegador que aparece al final?
- Dos números calculados en tu propio equipo a partir de cómo dibuja tu navegador un texto y qué tarjeta gráfica tiene. Salen casi idénticos en equipos idénticos y distintos en equipos distintos, y ese es el problema: combinados con tu pantalla, tus fuentes, tu idioma y tu zona horaria, permiten reconocerte entre visitas sin usar cookies y sin pedirte permiso. Están aquí para que veas el mecanismo; se calculan en tu navegador y no se envían a ninguna parte.
- ¿Cómo oculto mi IP?
- Sustituyéndola por otra, que es lo que hacen las VPN, los proxies y Tor: tu tráfico sale con la dirección del intermediario y las webs ven esa. No la borras, la cambias de sitio, y a cambio confías en quien está en medio, que sí ve por dónde navegas. El modo incógnito no sirve para esto: solo evita que quede rastro en tu propio equipo, y tu IP sigue siendo la misma. Tampoco sirve cambiar de navegador.
- ¿Cada cuánto puedo repetir la consulta?
- Las veces que quieras, aunque los servicios gratuitos tienen límites por dirección: alguno permite mil consultas al día y otro sesenta por minuto. Si repites muchas veces seguidas verás que alguna fuente deja de responder, y por eso son varias: mientras contesten las demás, la ficha se completa igual. Los límites de cada una están escritos en la tabla del final.
Privacidad
Casi todo lo que ves en esta página se calcula en tu navegador y no sale de tu equipo: la red local, el dispositivo, la pantalla, la hora, las capacidades y la huella.
La excepción es la IP pública y lo que se deduce de ella, y es inevitable: ese dato tu navegador no lo tiene, porque se lo asigna la red y solo lo ve quien está al otro lado. Para averiguarlo se consultan varios servicios públicos y gratuitos, todos citados en la tabla del final con su web y sus límites.
Esas consultas se envían sin referente, así que ninguno de esos servicios sabe desde qué página se le pregunta, y no reciben nada que no reciba ya cualquier servidor al que te conectas: la IP de la propia petición. KUANTYK Tools no tiene servidor, no guarda ninguno de estos datos y no los cruza con nada: al cerrar la pestaña desaparecen.