Conversores

Calculadora de fechas

La hora UTC, la tuya, el tiempo que hay entre dos fechas y las marcas de tiempo traducidas a algo legible.

Qué es y para qué sirve

Trabajar con fechas parece sencillo hasta que hay que echar una cuenta. Sumar treinta días a un plazo, saber cuánto llevas en un sitio, averiguar qué instante representa ese 1757260800 que ha aparecido en un registro o cuadrar una reunión con alguien que vive seis husos más allá son problemas que no se resuelven de cabeza, y cada uno pide una herramienta distinta. Esta página los reúne todos en uno solo, sin instalar nada y sin que ningún dato salga de tu navegador.

Para entender por qué las cuentas con fechas se tuercen conviene saber que un ordenador no guarda «7 de septiembre de 2026». Guarda un número: los milisegundos transcurridos desde la medianoche del 1 de enero de 1970 en UTC, un instante convenido que se conoce como la época Unix. Ese número no tiene zona horaria, ni idioma, ni formato, y es el terreno donde restar dos fechas siempre da el resultado correcto. Todo lo demás (el «7 de septiembre», el «14:30», el «+02:00») es una forma de escribirlo para que lo lea una persona.

La otra mitad del asunto es el calendario, y ahí las cuentas dejan de ser aritmética. Un mes dura veintiocho, veintinueve, treinta o treinta y un días según cuál sea. Los años bisiestos meten un día cada cuatro años, salvo en los múltiplos de cien, salvo a su vez en los de cuatrocientos. El cambio de hora hace que dos veces al año haya un día de veintitrés horas y otro de veinticinco. Por eso la diferencia entre dos fechas se da aquí de dos maneras a la vez: contada por el calendario, como la contaría una persona, y contada en tiempo real, como la cuenta la máquina. No coinciden, y las dos son correctas.

La hora UTC merece mención aparte porque es la referencia de la que cuelga todo lo demás. No es la hora de ningún país en concreto: es el patrón sobre el que cada zona declara su desfase, y por eso los servidores, los registros y los protocolos de internet la usan siempre. Tu hora local es UTC más o menos unas horas, un desplazamiento que además cambia dos veces al año en buena parte del mundo. Cuando algo con fechas falla entre dos máquinas, casi siempre es porque una guardó hora local donde debía guardar UTC.

Casos de uso

  • Saber cuántos días han pasado desde una fecha concreta: el día que empezaste en un trabajo, una fecha de nacimiento, la última copia de seguridad.
  • Calcular en qué fecha vence un plazo de 30, 60 o 90 días sin ir contando casillas en el calendario.
  • Traducir una marca de tiempo Unix que aparece en un registro, una base de datos o una respuesta de API a una fecha que se entienda.
  • Comprobar la hora UTC exacta antes de programar una tarea, una publicación o un despliegue.
  • Cuadrar una llamada con alguien de otro país viendo a la vez qué hora es allí y aquí.
  • Saber cuántos días laborables hay entre dos fechas para estimar una entrega.
  • Comprobar cuántos segundos tiene un día, una semana o un año cuando hay que configurar una caducidad o un tiempo de vida en segundos.
  • Calcular una edad exacta en años, meses y días, o cuánto falta para una fecha señalada.
  • Verificar si un año es bisiesto y en qué semana ISO cae una fecha.
  • Entender por qué una fecha guardada aparece desplazada unas horas al leerla en otro sistema.

Cómo se usa

  1. Arriba tienes la hora en directo: la tuya, la UTC y la marca de tiempo, que puedes copiar con el botón de cada dato.
  2. Pulsa «Congelar» si necesitas copiar un valor sin que siga corriendo.
  3. Para traducir una marca de tiempo, pégala en el segundo bloque: se reconoce sola si viene en segundos, milisegundos, microsegundos o nanosegundos.
  4. Para saber cuánto hay entre dos fechas, rellena «Desde» y «Hasta», o usa los atajos y el botón «Ahora».
  5. Para sumar o restar un plazo, escribe la fecha de partida, la cantidad y la unidad: verás a la vez el resultado hacia delante y hacia atrás.
  6. Para convertir cantidades de tiempo, escribe un número y elige su unidad: sale la equivalencia en todas las demás.

Qué incluye Calculadora de fechas

  • Reloj en directo con tu hora local, la hora UTC y los milisegundos, con un botón para congelarlo.
  • Marca de tiempo actual en segundos y en milisegundos, lista para copiar.
  • La misma fecha en ISO 8601 (en UTC y con tu desfase), en formato HTTP y en texto legible.
  • El instante actual en diecinueve zonas horarias, señalando dónde ya es otro día.
  • Conversor de marcas de tiempo que detecta solo si el número viene en segundos, milisegundos, microsegundos o nanosegundos.
  • Diferencia entre dos fechas contada por el calendario y contada en tiempo real, porque no son lo mismo.
  • Totales del intervalo en milisegundos, segundos, minutos, horas, días, semanas, meses y años.
  • Recuento de días laborables y de fines de semana entre dos fechas.
  • Suma y resta de plazos respetando el calendario: al 31 de enero más un mes le corresponde el 28 de febrero.
  • Conversor de duraciones: cuántos segundos son un día, cuántas horas un mes, cuántos años mil millones de segundos.
  • Semana ISO, día del año, día de la semana y año bisiesto de cualquier fecha.
  • Todo funciona sin conexión y sin enviar nada a ningún servidor.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una marca de tiempo Unix?
Es el número de segundos transcurridos desde la medianoche del 1 de enero de 1970 en UTC, el instante que se conoce como la época Unix. Se eligió esa fecha por comodidad cuando se diseñó el sistema, y se quedó. Su gracia es que es un número sin zona horaria ni formato, igual en todo el mundo, así que dos máquinas que se lo intercambian no pueden malinterpretarlo. Cuando ves un 1757260800 en un registro o en una respuesta de una API, es eso.
Mi número tiene más dígitos de los que esperaba, ¿está mal?
No, lo más probable es que esté en otra unidad. La marca en segundos tiene diez dígitos hoy en día; con trece está en milisegundos, con dieciséis en microsegundos y con diecinueve en nanosegundos. Todas representan el mismo instante escrito con más o menos ceros, y cada lenguaje y cada base de datos tiene su preferencia. Esta herramienta cuenta los dígitos y lo deduce sola, y te dice cómo lo ha interpretado por si quieres comprobarlo.
¿Por qué la diferencia entre dos fechas sale de dos formas distintas?
Porque hay dos respuestas correctas a la misma pregunta. Del 31 de enero al 31 de marzo hay «dos meses» si lo cuentas por el calendario, pero son 59 días, y del 31 de marzo al 31 de mayo también hay «dos meses» y son 61 días. La cuenta del calendario es la que usa una persona para hablar de plazos y de edades; la cuenta en tiempo real es la que necesita una máquina y la única que sirve para medir duraciones. Aquí salen las dos porque confundirlas es de donde vienen la mayoría de los errores.
¿Qué es exactamente la hora UTC?
El tiempo universal coordinado es la referencia horaria mundial, y no coincide con la hora de ningún país por casualidad ni deja de coincidir por capricho: cada zona se define como UTC más o menos un desfase. Es la que usan los servidores, los registros y los protocolos de internet, porque no cambia con el horario de verano ni depende de dónde esté encendida la máquina. Es la sucesora del GMT, del que se diferencia en que se define con relojes atómicos.
¿Cuántos segundos tiene un día?
86.400: 24 horas por 60 minutos por 60 segundos. Una hora son 3.600 y una semana 604.800. Hasta ahí las cuentas son exactas y no admiten discusión. Con los meses y los años se acaba la exactitud, porque un mes dura entre 28 y 31 días y un año 365 o 366. Cuando en el conversor eliges «meses» o «años» se usa el promedio del calendario gregoriano, 30,44 días por mes y 365,2425 por año, que vale para hacerse una idea pero no para calcular un vencimiento.
¿Cómo se calculan aquí los días laborables?
Se recorre el intervalo descartando sábados y domingos, sin incluir el día de llegada. No se tienen en cuenta los festivos, y no por descuido: dependen del país, de la comunidad autónoma y hasta del municipio, y cambian cada año, así que cualquier lista que se metiera aquí estaría mal para alguien. Toma la cifra como el punto de partida al que le restas tú los festivos que te afecten.
Al sumar un mes al 31 de enero, ¿qué fecha sale?
El 28 de febrero, o el 29 si el año es bisiesto. Es lo que espera cualquiera y lo que hacen los plazos legales, pero no es lo que hace JavaScript por su cuenta: si se le deja, desborda los días que sobran y devuelve el 3 de marzo. Aquí se corrige a propósito, de modo que cuando el día no existe en el mes de destino el resultado se queda en el último día de ese mes.
¿Qué es la semana ISO y por qué no coincide con la que yo cuento?
La norma ISO 8601 define que la semana 1 de un año es la que contiene su primer jueves, y que las semanas empiezan en lunes. La consecuencia es que los primeros días de enero pueden pertenecer todavía a la semana 52 o 53 del año anterior, y que los últimos de diciembre pueden ser ya la semana 1 del siguiente. Es la numeración que usan la industria, la logística y buena parte del software europeo, y por eso es la que aparece aquí.
¿Por qué una fecha que guardé aparece con unas horas de diferencia?
Casi siempre porque en algún punto se guardó la hora local sin decir de qué zona era. Un «2026-09-07 14:30» a secas no significa nada por sí solo: son las 14:30 en algún sitio. Si lo escribe una máquina en Madrid y lo lee otra en México, la segunda lo interpretará como suyo y quedará desplazado siete horas. La forma de evitarlo es guardar siempre en UTC o en ISO 8601 con el desfase incluido, que es el formato que ves en esta página terminado en Z o en +02:00.
¿Qué pasa en 2038 con las marcas de tiempo?
Los sistemas que guardan la marca de tiempo en un entero con signo de 32 bits se quedan sin sitio el 19 de enero de 2038 a las 03:14:07 UTC: el número desborda y salta a 1901. Es el llamado efecto 2038, y en la práctica está resuelto desde hace años porque los sistemas modernos usan 64 bits, que aguantan hasta mucho después de que se apague el Sol. Sigue siendo un problema real en dispositivos antiguos y en formatos de archivo heredados. Puedes ver ese instante con el atajo «El fin de los 32 bits».
¿De dónde salen las horas de las otras zonas?
De la base de datos de husos horarios que trae tu propio sistema operativo, a la que el navegador da acceso a través de Intl. Ahí están recogidos los desfases de cada zona y las reglas de cambio de hora de cada país, así que las horas que ves ya vienen con el horario de verano aplicado donde toque. No se consulta ningún servidor.
¿Se envía algo de lo que escribo a algún sitio?
No. Todas las cuentas se hacen en tu navegador con las funciones de fecha que trae de serie, sin librerías externas y sin ninguna petición de red. Esta página no tiene servidor detrás al que enviar nada, y por eso también funciona sin conexión una vez cargada. La hora que muestra es la de tu equipo, no la de un reloj remoto: si tu ordenador está desajustado, aquí se verá desajustada.

Privacidad

Calculadora de fechas funciona íntegramente en tu navegador. No hay servidor detrás: los datos que introduces no se envían a ninguna parte y desaparecen al cerrar la pestaña.