Imágenes

Redimensionar imágenes

Cambia las medidas y el peso de una foto sin que se vea borrosa, con medidas listas para redes sociales.

Qué es y para qué sirve

Una imagen digital es una cuadrícula de píxeles, y su tamaño se puede entender de dos maneras que conviene no mezclar. Una son sus medidas: cuántos píxeles tiene de ancho y de alto, por ejemplo 4000 × 3000. La otra es su peso: cuántos megabytes ocupa el archivo. Redimensionar cambia lo primero, comprimir cambia lo segundo, y casi siempre se necesitan las dos cosas a la vez: la foto que sale de un móvil moderno tiene doce megapíxeles y pesa cinco megas, cuando el sitio donde va a acabar no va a mostrar más de mil doscientos píxeles de ancho.

Al reducir las medidas hay que decidir qué color toma cada píxel nuevo a partir de varios píxeles antiguos, y ahí es donde una imagen se vuelve pastosa si el cálculo se hace mal. Esta herramienta reduce en pasos sucesivos, a la mitad cada vez, en lugar de dar un salto grande de una sola pasada: cada paso promedia píxeles vecinos, así que el texto pequeño, las texturas y las líneas finas llegan enteros al resultado. Es lo que se quiere decir con «sin perder calidad»: no se puede añadir detalle que no existe, pero sí conservar todo el que había.

El peso se ajusta por otro camino: el nivel de compresión del JPG o del WebP, que decide cuánta información se tira para que el archivo ocupe menos. Aquí puedes moverlo a mano con la calidad o, al revés, poner un peso máximo —200 kB, 1 MB— y dejar que la herramienta pruebe hasta dar con la calidad más alta que cabe dentro. Todo el proceso ocurre en tu navegador: la imagen no se sube a ningún servidor.

Casos de uso

  • Bajar el peso de las fotos de un móvil antes de enviarlas por correo, donde el adjunto tiene un límite.
  • Preparar imágenes para una web o una tienda online, donde cada mega de más son décimas de segundo de carga.
  • Dejar una foto en la medida exacta que pide una red social, sin que la recorte ella por su cuenta.
  • Cumplir el límite de tamaño de un formulario oficial, una matrícula o una solicitud de empleo.
  • Sacar una miniatura o una foto de perfil cuadrada a partir de una imagen apaisada.
  • Reducir un lote de capturas de pantalla antes de meterlas en un documento o una presentación.
  • Convertir a WebP para que una web pese menos manteniendo la misma calidad aparente.
  • Quitar de paso los metadatos de una foto, incluida la ubicación GPS, antes de publicarla.

Cómo se usa

  1. Arrastra la imagen, pégala con Ctrl+V o elige el archivo.
  2. Pon el ancho y el alto que quieras, o usa los porcentajes o una medida predefinida.
  3. Si la proporción no coincide con la del original, elige entre recortar, encajar o estirar.
  4. Ajusta la calidad, o fija un peso máximo y deja que se calcule sola.
  5. Comprueba el resultado con el botón de comparar y descárgalo.

Qué incluye Redimensionar imágenes

  • Reducción en pasos sucesivos, que conserva el detalle fino en vez de emborronarlo.
  • Medidas libres en píxeles, con la proporción bloqueada o suelta, y atajos al 100, 75, 50 y 25%.
  • Medidas ya preparadas para Instagram, Facebook, X, LinkedIn, YouTube, pantallas y papel a 300 ppp.
  • Tres formas de resolver un cambio de proporción: recortar por el centro, encajar entera con márgenes o estirar.
  • Salida en JPG, PNG o WebP, o el mismo formato del original.
  • Peso máximo a elegir: la calidad se busca sola hasta caber en el límite.
  • Color de fondo para los márgenes y para la transparencia que el JPG no admite.
  • Comparación directa entre el original y el resultado, con las medidas y el peso de cada uno.
  • Rotación EXIF aplicada, así que las fotos verticales del móvil no salen tumbadas.
  • Admite archivo, arrastrar y soltar, y pegado desde el portapapeles.

Preguntas frecuentes

¿Se pierde calidad al redimensionar?
Al reducir se pierden píxeles por fuerza, porque hay menos de los que había. Lo que se puede evitar es perder además nitidez, y eso depende de cómo se calcule cada píxel nuevo. Aquí la reducción se hace por pasos, a la mitad cada vez, que es la forma de conservar el detalle. Ampliar es otra cosa: se puede hacer, pero no aparece información nueva, solo se estira la que ya estaba.
¿Qué diferencia hay entre redimensionar y comprimir?
Redimensionar cambia cuántos píxeles tiene la imagen; comprimir cambia cuánto ocupa el archivo con los mismos píxeles. Bajar de 4000 a 1200 píxeles de ancho reduce el peso muchísimo, porque hay nueve veces menos píxeles que guardar. La compresión afina el resto. Para dejar una foto ligera de verdad conviene hacer las dos cosas.
¿Qué calidad conviene poner?
Entre 80 y 90 casi nunca se nota la diferencia con el original y el archivo baja muchísimo. Por debajo de 60 empiezan a verse manchas y halos alrededor de los bordes, sobre todo en zonas de color plano y en el texto. Por encima de 95 el peso sube deprisa y la mejora es prácticamente invisible.
¿Qué pasa si las medidas que pido no tienen la misma proporción?
Hay que decidir qué se sacrifica, y por eso hay tres opciones. Recortar llena las medidas exactas y quita lo que sobra por los lados, centrado; es lo normal para redes sociales. Encajar mete la imagen entera y rellena los márgenes con un color, útil cuando no puedes perder nada. Estirar deforma la imagen para que cuadre, y salvo casos muy concretos es la peor opción.
¿Cuál elijo: JPG, PNG o WebP?
JPG para fotografías: lo abre cualquier cosa y comprime muy bien. PNG para logotipos, capturas con texto o cualquier cosa con transparencia, porque no pierde nada, aunque en una foto pesa varias veces más. WebP si el destino es una web: ocupa alrededor de un 30% menos que un JPG con la misma calidad aparente y admite transparencia.
¿Cómo dejo una foto por debajo de un peso concreto?
Elige el límite en «peso máximo» y la herramienta prueba distintas calidades hasta dar con la más alta que cabe dentro. Si aun con la calidad al mínimo no baja, es que hay demasiados píxeles: reduce también las medidas y volverá a caber de sobra.
¿Por qué mi foto vertical sale girada en otros programas?
Muchas cámaras guardan la foto tal cual la captó el sensor y anotan aparte, en los metadatos EXIF, cuánto hay que girarla. Los programas que ignoran ese dato la muestran tumbada. Aquí la rotación se aplica al abrirla y el resultado ya sale derecho para todo el mundo, sin depender de esa anotación.
¿Se conservan los datos EXIF?
No, y en general es lo que interesa. Al reconstruir la imagen se quedan fuera todos los metadatos: modelo de cámara, fecha, ajustes y, sobre todo, las coordenadas GPS del sitio donde se hizo la foto. Si necesitas conservar esa información, guarda también el archivo original.
¿Sirve para un GIF animado?
Se abre, pero solo se procesa el primer fotograma: el resultado es una imagen fija. Cambiar el tamaño de una animación conservando el movimiento es otro trabajo distinto.
¿Se suben mis imágenes a algún servidor?
No. El archivo se lee y se redibuja dentro de tu navegador con las mismas herramientas que usa para pintar cualquier página. No sale de tu equipo, ni siquiera mientras se procesa.
¿Hay límite de tamaño?
El archivo de entrada puede llegar a 40 MB y el resultado hasta 12000 píxeles por lado. El techo real lo pone la memoria de tu equipo: una imagen enorme se procesa en el navegador y hay que descomprimirla entera para trabajar con ella.

Privacidad

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